shopping-bag 0
Productos : 0
Subtotal : 0.00
Carrito Finalizar compra

Single Blog Title

This is a single blog caption

Rayo 1-3 Sporting, La Grada

Hay veces que se llega hasta a echar de menos tiempos no muy pasados, en otras categorías, en las que quizá estábamos aún más olvidados, no jugábamos contra los mejores, ni visitábamos estadios de relumbrón, ni nuestro estadio estaba lleno. Es más, hubo unas temporadas, no hace mucho, que no pasábamos de los 4.000… ¡¡pero qué 4.000!! Ahora somos tres veces más pero, en algunos casos, ¿es para mejor? Al encarar el domingo la salida del Fondo era inevitable acordarse de otras mañanas parecidas, con el mismo frío, con el mismo juego desesperante, con el mismo resultado adverso. Sólo cambiaba el equipo rival, seguramente algún canario desconocido para casi todos, y que las gradas sólo estaban pobladas por 4.000 fieles que, pasara lo que pasara, estaban a muerte con su equipo durante los 90 minutos. A esos 4.000 les bastaba con ver a los suyos dejarse el alma, porque sabían de las dificultades y, sobre todo, sabían que lo último que le convenía a los nuestros era darles la espalda.

Hay cosas que, desgraciadamente, no cambian para bien. Otras se mantienen inalterables, como el trabajo y la calidad de nuestro Komando Tifo, para fortuna y deleite visual de todos los rayistas. En una semana muy complicada para todos, justo después de sufrir los abusos del Calderón, sin apenas tiempo alguno, nuestro Komando ha sido capaz de realizar un cubregradas de grandes dimensiones que ocupa toda nuestra zona, acompañada de una pancarta de la misma longitud. En el anterior partido se buscaba la originalidad y los detalles, y se consiguió. En esta se buscaba el impacto visual, y se consiguió.

No solo se está tifando mucho, muchísimo, sino que se está haciendo a un gran nivel: se busca siempre la originalidad, se alternan los tipos de coreografías, se saca el mayor rendimiento a una grada que luce muy poco… Pero muchas veces la diferencia la marcan los detalles y en esto nuestro Komando lo está bordando.

Durante años ha presidido nuestra grada, situada sobre la pancarta del grupo, una de pequeño tamaño de Sancionados. Es la única pancarta (exceptuando la de nuestros hermanos de Brigadas Amarillas) que puede colocarse sobre la pancarta oficial del grupo y así ha sido durante estos años en los que la represión se ha cebado con nosotros. Este domingo dejó de ser así. A modo de protesta nuestros tifomakers elaboraron una pancarta de cabecera de Sancionados y, en pequeño e invirtiendo la situación que se da normalmente, una del grupo.

Para completar la protesta, en la segunda mitad se sacó una pancarta mensaje pidiendo justicia para los 132 miembros del grupo propuestos para sanción, haciendo del 132 un juego de palabras con el ya habitual 13/12 que se vio por primera vez en este estado en nuestra grada. El gesto fue aplaudido en el estadio, donde retumbó el ‘Sancionado alé’ con más fuerza y rabia que nunca. Esta va a ser la dinámica a lo lagro de la temporada, no habrá partido en el que no denunciemos públicamente la salvajada que están cometiendo contra nosotros.

Fue el único momento de respiro porque el resto de los noventa minutos fueron de empuje a los nuestros. Bien con el empate a cero, muy bien con la derrota, mucho mejor con la goleada en contra. Si hay algo que debe tener claro todo miembro y simpatizante del grupo es que aquel que se sitúa detrás de nuestra pancarta es para dejarse la garganta en la grada. No queremos brazos cruzados ni bocas cerradas. No queremos silbidos ni gestos de desaprobación hacia los nuestros. Para eso hay muchos sitios en el resto del estadio que, como comprobamos el domingo, parece haber olvidado de dónde venimos, ya que a las primeras de cambio silbaron a los nuestros. No seremos nosotros quienes digamos lo que deben hacer el resto de rayistas, pero es obvio que silbar a nuestros jugadores durante los noventa minutos es tirar piedras contra nuestro propio tejado, más aún cuando no es por falta de actitud. Hay veces que no es el día, y el domingo no lo fue. Al menos nosotros nos marchamos con la conciencia tranquila de haber dado calor y color a la grada, como en cada minuto 24 con el tradicional bufandeo.

¿Se puede hacer mejor? Sí, podemos hacerlo mucho mejor, pero seguir con la grada a rebosar en el minuto 40 de la segunda parte y animando sin parar pese a ir perdiendo 0-3 nos debe hacer sentirnos orgullosos. A nosotros tampoco nos gustan los errores de los jugadores, ni los goles encajados, ni los fallados, ni salir goleados en casa ante un rival directo, pero ¿se consigue algo silbando durante el partido o insultando a nuestros jugadores? Sí, se consigue crear nerviosismo, dudas, mal ambiente. Todo negativo para la franja roja. ¿No será mejor seguir empujando entre todos y mostrar la contrariedad al final? La pregunta se responde sola.

Quizá se nos ha subido no sabemos el qué a la cabeza, o bien algunos pensaban que entraríamos en la Champions, o quizá hay alguno que no ha tragado la mierda que hemos tragado durante las últimas temporadas. Sólo así se explica que alguien pueda insultar y pitar a jugadores que nos han subido a Primera sin cobrar, a otros que nos sacaron del pozo de Segunda B o incluso a jugadores de la cantera. Mal asunto. Nosotros seguiremos disfrutando de lo que estamos viviendo, también sufriendo, porque de otra manera no se entiende el rayismo, pero principalmente disfrutando de una categoría que no veíamos desde hace ocho años, que muchos están conociendo por vez primera.

Visto lo visto, el domingo fue un día para que todo bukanero sintiera orgullo de su grupo, por ser más grande en los peores momentos. Toca hacer autocrítica, bajar los humos y que el rayismo regrese al camino de la humildad. Sólo así, unidos equipo y afición, podremos seguir soñando con la permanencia.

ăn dặm kiểu NhậtResponsive WordPress Themenhà cấp 4 nông thônthời trang trẻ emgiày cao gótshop giày nữdownload wordpress pluginsmẫu biệt thự đẹpepichouseáo sơ mi nữhouse beautiful